En el centro de la villa medieval surge la Torre da Menagem, una de las mejor conservadas del país. Con cerca de 27 metros de altura, tiene planta cuadrangular y está coronada con merlones en forma piramidal.
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Según Tulio Espanca, en esta localización había un oratorio construido en 1659 por D. Luisa de Gusmão, viúda de D. João IV (r. 1640 – 1656), en agradecimiento a la victoria del bando portugués en la Batalla de las “Linhas de Elvas”.
Aunque las obras de este templo se iniciaron en 1560 gracias al mecenazgo del Arzobispo de Évora, el Cardenal Infante D. Henrique (futuro Rey de Portugal entre 1578 y 1580), y del Rey D. Sebastião (r. 1557 – 1578), finalizan a principios del siglo XVII.
Ya existía en la década de 1270, y se sabe que en 1272 su custodia pertenecía a Lisboa, pero tras la creación de Évora en 1330, ésta obtuvo el dominio sobre la Iglesia.
El Convento de “Nossa Senhora da Conceição dos Congregados do Oratório de São Filipe Nery de Estremoz” fue mandado construir en 1697 por D. Pedro II (r. 1675 – 1706). Entre 1698 y 1700 se iniciaron las obras, y en 1703 se inicia la segunda campaña, ya con la iglesia empezada. A mediados del siglo XVIII se añaden los paneles de azulejo que están por todo el convento.
Coronando el punto más alto de una colina con 481 metros de altitud, en el extremo ocridental de la “Serra d’Ossa”, el Castillo de Evoramonte domina la extensa planicie alentejana que la rodea.